Nuestros hijos, nuestros maestros
NUESTROS HIJOS NOS ENSEÑARON UNA NUEVA FORMA DE AMAR SIN CONDICIONES Nuestros hijos un día nos enseñaron a amar de una manera distinta; nosotros habíamos amado a nuestros padres, a nuestros abuelos, a nuestros tíos, a nuestros hermanos, a nuestros primos, luego a la novia, al novio y, finalmente, a la esposa o el esposo…
