A pesar de todo
La gratitud llegó a Luz de una manera inesperada. No fue una mañana luminosa ni ocurrió después de una noche tranquila. No hubo música, ni una señal, ni esa clase de revelaciones que en las películas parecen tener siempre el momento perfecto. Llegó un martes cualquiera, mientras hacía la cama. Encontró debajo de la almohada…
