Aprender a vivir con lo que no tiene remedio
Después de perder a un hijo o a una hija, verano, futuro, familia, Navidad, cumpleaños, casa, Incluso la palabra «vivir», cambian de sonido, de color y de forma. Porque cuando nuestro hijo o nuestra hija muere, no solo perdemos a quien amamos. También se rompe, de una manera que cuesta explicar, la vida que conocíamos….
