Cuando el mundo suena demasiado
Hay días en los que el mundo suena demasiado. No es un ruido concreto: es la suma de voces, relojes, notificaciones, frases hechas, preguntas que no sabemos cómo responder. Es el tráfico, la televisión encendida sin sentido, la gente que habla de cosas pequeñas cuando por dentro todo es inmenso. El ruido de las risas…
